Pa pa 2025

Los cuervos buscando comida, las palomas tratando de encontrar refugio y las ardillas en el parque saltando rápido. Los carros con los techos blancos, las aceras entre el color blanco y café por el barrial, la gente con sus bufandas de colores y sus guantes de poliéster.

La nieve llegó en pleno otoño y noviembre fue el protagonista, vistiéndose de blanco por todas partes en Polonia: días entre la niebla, luces rojas y sonidos a la distancia.

A diferencia de hoy, 16 de diciembre, el sol brilla, la gente anda con ropa holgada y lo que parecía la entrada de un invierno típico polaco se convirtió en el reverso de noviembre. Según los pronósticos del clima, para la Navidad habrá nieve, pero quién sabe en realidad: el clima ya no es el mismo y no lo ha sido desde hace mucho tiempo.

Llega por fin el final del 2025, un año lleno de estrés político que sigue latente. Desde guerras sin terminar y hambrunas hasta la posibilidad de una tercera guerra mundial hace unos meses. Un mundo en el que cuesta vivir. Y, aun así, hay que seguir: levantarse, ir al trabajo y acostarse a dormir.

Las decoraciones ya están puestas en todas partes; los colores adornan las ventanas que antes estaban vacías. Desde los sótanos y áticos salen los árboles de plástico que cada año nos dan alegría.

Entre pesimismo y alegría, o dependiendo de nuestra disposición, recibiremos el 2026, con la realidad de que el primero de enero nos despertaremos en el mismo planeta y, al mismo tiempo, con la magia de un nuevo capitulo.

Es una danza constante y un proceso de adaptación; un tire y afloje entre lo feo que pasa, las buenas noticias y lo que viene.

2026: un año de más plenitud

El optimismo por mejorar siempre debe mantenerse vivo. En su libro de pequeños ensayos, Edward O. Wilson nos invitaba a seguir persistiendo en la conservación de la naturaleza; llevándolo a todas las esferas, es una lucha total por un mundo mejor, aunque se lea utópico. En palabras de James Baldwin: “I can’t be a pessimist because I am alive.” “No puedo ser un pesimista porque estoy vivo”. La frase se expande, pero esa parte inicial siempre hace reflexionar sobre el porqué vale la pena seguir alzando la voz, pensando, manifestándose y conversando sobre lo que nos importa y hacer los cambios necesarios para seguir. La caminata de la paz de los monjes este año en Estados Unidos es una muestra más del poder de unión y la acción conjunta.

En el 2026 no se solucionarán todos los problemas, pero no podemos dejar de seguir intentándolo. Ya sea a nivel personal o de forma colectiva y, si aún hay duda de eso, un libro inspirador al respecto es “The Five People You Meet in Heaven” (“Las cinco personas que encontrarás en el cielo”). Nos inspira a intentar ver nuestra existencia con propósito y que por más pequeñas que nos parezcan algunas acciones, a la larga, siempre se verá un resultado.

¡Feliz 2026!